en cuanto oyó la puerta supo que venía así que se puso de rodillas, se sentó sobre sus talones con las piernas abiertas y las manos en las rodillas con las palmas hacia arriba. su jaula era perfectamente visible y él la observaba porque su cabeza estaba inclinada, mirando sumisamente hacia abajo. era la postura que tenía que mantener en Su presencia y cualquier fallo, por ligero que fuese, era duramente castigado. pronto vio las botas del Amo en su campo de visión. Ahora todo estaba en sus manos.
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diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

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