
lo que poca gente entiende del bdsm, y que es precisamente lo que distingue este del abuso, es que un inferior pueda, voluntaria y libremente, someterse a otra persona. en la mente de muchos eso es inimaginable, inconcebible. y sin embargo ocurre, y más frecuentemente de lo que imaginamos, y todos los días, incluso en el mismo momento en que estás leyendo esto. no comprenden que alguien pueda obedecer ciegamente, renunciar al placer, dejar en manos de otro aspectos de su vida. no son capaces de imaginar que no hay coacción sino ofrecimiento. los Amos, los Superiores no obligan a nadie, solo les muestran el camino, les abren la puerta y corresponde al inferior cruzarla o no. es cierto que una vez cruzada y avanzado el camino, el consentimiento puede diluirse e incluso desaparecer a simple vista. en el caso de las sumisiones o esclavitudes más radicales parecería que no hay consentimiento pero lo que hay es una entrega tan profunda que no lo pueden ver. cuando el Amo se vuelve tan importante que no puedes concebirte sin servirle, entonces las cadenas no son tan pesadas y no tienes que afirmar siempre que estás de acuerdo con lo que el Amo hace, sencillamente lo haces, porque durante todo tu entrenamiento te ha demostrado que todo, absolutamente todo, incluso lo que parecía más duro, lo hacía por tu bien.

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