no podía dormir. daba vueltas en la cama y cada giro era una aventura porque tenía que colocarse la jaula, evitar el dolor, los pinchazos en la piel y un sinfín de cosas. cuando conseguí cerrar los ojos, en una postura más o menos cómodo, la incomodidad volvía. no le dejaba olvidar que estaba allí, presionando su miembro, impidiendo que se masturbar, que se corriera. el Amo le había prometido que aquello pasaría. confiaba que fuera así aunque hoy dudaba que volviera a dormir bien nunca más.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

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