estaba de espaldas, boca arriba sobre la cama y habían atado sus muñecas con los tobillos, obligándole a tener el culo abierto y expuesto. Él se acercó con la polla dura y la metió lentamente pero sin compasión. no pudo evitar gemir bajo la mordaza. entonces empezó a sacarla y meterla cada vez más rápido. en un momento dado cerró los ojos y una bofetada le obligó a abrirlos y mirar al Amo. con una cara indescifrable le dijo:
-¡Eres mio, no lo olvides!
acto seguido volvió a penetrarlo hasta el fondo.
minirelato
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

Deja un comentario