
solo aquel que ha pasado por una sesión intensa sabe lo importante que son los cuidados posteriores, aftercare se llaman. ante unos azotes, un castigo físico o psicológico, una situación de humillación extrema o cualquier práctica intensa del bdsm el sumiso queda en un estado de indefensión tal que hay que irlo llevando poco a poco hacia su «estado normal». esto puede hacerse mediante caricias, una conversación, curar las heridas, etc., cualquier cosa menos dejarlo tirado en ese estado anímico y psicológico. de esos cuidados dependerá que se refuercen los logros conseguidos durante la sesión y además se cimenta la confianza para poder seguir avanzando más adelante. tampoco hay que hacer piruetas o maravillas. un simple abrazo y un «buen chico», hacen maravillas.

Deja un comentario