notó como el buttplug iba entrando poco a poco. El presionaba un poco más cada vez.
-Tu culo está hambriento, perro- dijo
-mmpphhpmmp- recibió como respuesta.
atado, sin poder moverse y amordazado con un plug de goma tan grande como el que estaba entrando en su culo, el esclavo no podía sino aceptar su destino.
El Amo volvió a sentir esa sensación de poder cuando por fin llegó a la parte estrecha y el culo del perro se cerró, aprisionándolo en su interior. no lo sacaría en bastante tiempo.
minirelato
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

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