el dolor, siempre el dolor. al final acaba apareciendo. puede ser en forma de pinzas, de una posición de bondage estresante o, como en este caso, en forma de látigo. los lectores asiduos saben del proceso progresivo del perro de aceptar e ir integrando cada vez más el dolor como parte de la sumisión, aún cuando no se define a si mismo como masoca. sin embargo el Dueño le ha enseñado a valorar lo que significa sufrir por tu Amo, entregar ese dolor como una forma de sumisión y obediencia. el dolor, en este contexto, se convierte en una forma de devoción, de sumisión, de entrega. aún sin ser masoca, al igual que el perro ha comenzado a amar la castidad, el perro ha empezado a amar el dolor infligido por el Dueño.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.


Deja un comentario