esta imagen la ha visto este perro en varios lugares varias veces y le produce sentimientos ambivalentes. por un lado le da envidia, pero a la vez pena, tal vez por la cara del esclavo. no parece muy feliz, pero no le queda otra que aceptar su destino. debe ser muy duro para alguien tan currado físicamente, con tantas horas de gimmasio, saber que ya no controla ni sus erecciones, no digamos de sus orgasmos. nuevamente la ambivalencia, el perro sigue sintiendo pena, pero sobre todo envidia.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.


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