durante mucho tiempo, incluso ahora, somos rechazados y perseguidos. nos rechazan por ser diferentes, por no tener los criterios y las normas del resto. por eso hemos necesitado «escondernos», mostrar directamente a otros nuestra orientación. los distintos códigos nos han ayudado, como los pañuelos. bastaba un pequeño detalle para hacernos una idea del conjunto, como en este caso donde sólo una parte nos habla del todo. pero es suficiente con eso. basta con lo que vemos para saber que éste es de los nuestros y que podemos confiar en él. a veces una mirada, un gesto, un cordón al cuello, unas botas, una muñequera…. son suficientes para saber que estamos entre gente como nosotros. aprender estos nuevos códigos, esta nueva cultura, cuesta; peo cuando lo hacemos se convierte en uno de nuestros bienes más preciados.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.


Deja un comentario