el detector de metales sonó…dos veces. el guardia del aeropuerto se acercó con el detector de mano. él dejó el maletín a un lado y abrió los brazos. el recorrido no dio respuesta hasta que llegó al cuello donde volvió a pitar. el guardia lo miró sorprendido y arqueó las cejas. él se quitó la corbata y se abrió la camisa. una gruesa cadena y un candado cerraban su cuello. el guardia volvió a arquear las cejas. «no tengo la llave», fue lo único que pudo contestar.
mini-relato IV
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

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