
degradar a un ser humano es una crueldad y algo injustificable. sin embargo, cuando estamos ante un objeto, ante un sumiso que es tan sumiso que llega hasta ese punto, no hacerlo e lo que constituye esa crueldad. el objeto no solo espera y desea sino que necesita ser deshumanizado y despersonalizado. necesita que el Amo borre cualquier rasgo de su identidad y lo trata conforme a ese principio. la felicidad, decía aristóteles, consiste en que cada uno se comporte acorde a su naturaleza. en este caso el gimp necesita que los demás, especialmente el Amo, lo trate de la misma forma.

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