
parece tradicional ya que, entre tanta imagen comentada, alguna bastante radical, aparezca una con tintes más «vanilla», y en esta ocasión le ha tocado a esta. como en otros momentos no resultaría raro encontrarse a este motero en cualquiera de las calles de una ciudad. sin embargo ese cuero llamaría inmediatamente la atención de cualquier fetichista con el que se cruzara. sinceramente el objeto duda si es una imagen real, generada por inteligencia artificial o retocada. esa frontera entre lo real y lo digital cada vez se difumina más y hay algo en la cara del motero que inquieta al objeto. en cualquier caso poco importa. imaginarlo sobre una montura moderna en forma de moto es suficiente.

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