
para el objeto hay algo hermoso en la sumisión, en la obediencia, en la entrega. requiere mucha fuerza y haber realizado un camino interior muy potente, contrarestando los valores imperantes en nuestra sociedad. el éxito, el imponerse, el estar en la cima, el tener siempre razón, el sobresalir, el que te alaben. estos son los principio que nos imponen constantemente. ser el mejor no es una opción, es un mandato. un esclavo le da la vuelta a todo esto cuando obedece, cuando se arrodilla ante su Amo y cuando dice «si, mi Amo». un esclavo es el ejemplo más claro de que otro mundo es posible, con otro tipo de relaciones, con otras formas de interactuar entre nosotros. tal vez por eso llama tanto la atención ver una escena como esta. aquí no solo hay obediencia, sino también devoción, cuidado, atención y entrega. al final la esclavitud es algo sublime porque nos remite a algo que nos supera y que está por encima de nosotros.

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