
solo quien ha estado momificado en alguna de sus variantes es capaz de comprender lo duro que es. parece fácil: estarse quieto sin moverse. alguno puede incluso llegar a pensar que es relajante o que produce calma y bienestar, tranquilidad. pero nada más lejos de la realidad. el cuerpo está programado para moverse constantemente. de hecho el equilibrio es un complejo sistema homeostático, que evita que caigamos en cualquier momento. parar el cuerpo es algo muy complicado y difícil. la cosa se vuelve aún peor cuando abordamos el tema de la mente. privarla de estímulos sin estar preparado o sin haberlo experimentado antes puede ser una auténtica tortura, algo completamente insoportable. para poder estar como en la imagen el entrenamiento debe ser duro y prolongado, pero además después de una sesión así, el agotamiento es enorme. el cuerpo puede llegar a estar extenuada, la mente confusa y es necesario un profundo aftercare.

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