
controlar o no hacerlo. esa es la clave de todo el asunto, de toda la cuestión. es lo central del bdsm. el control es la llave que moviliza todos los fetiches en mayor o menor medida. desde el punto de vista del Dominante es lo que le da energía, lo que da sentido a que dedique tanto tiempo a su esclavo. para el sumiso es la razón de su existencia, el motivo de su entrega. sin control no hay nada, porque el intercambio de este es lo que fundamenta y produce una relación bdsm. si no hay este control hay igualdad y si hay igualdad no hay relación asimétrica y, por tanto, no hay uno que someta y otro que sea sometido. esto puede cubrirse con todos los elementos estéticos y físicos que se quiera, puede adornarse para que parezca lo que se quiere que parezca, pero si quitamos todo artificio lo que queda es eso, simple y llanamente.

Deja un comentario