
dentro de la escala de los inferiores, los objeto constituyen el escalón más bajo. debajo de ellos no queda nada ya. no son seres humanos, como lo son los sumisos o los esclavos. tampoco son animales, como los perros o los caballos con forma humana. están por debajo de ellos. esto parece una tontería pero no lo es porque a medida que se baja en esta escala se van perdiendo cosas: dignidad, derechos, capacidad de elección, consideraciones de uso. el objeto lo ha perdido todo, y lo ha hecho porque esa es la forma en que es feliz, así que tampoco se debe tener pena de un objeto. ni siquiera merecen eso. un objeto es como unas botas. nunca se les pide permiso para ser usadas, nunca se les pide perdón por nada. son una mera propiedad que se usa al criterio del Propietario. es cierto que se les puede tener cariño y que se puede tener unas botas preferidas, y que como objeto caro, si lo son, merecen ciertos cuidados. pero ninguna persona en su sano juicio hablaría con ellas pidiéndoles opinión o qué creen las botas que debería hacer o no hacer, etc. la próxima vez que te plantees ser un objeto, o que quieras poseer uno, olvides esto.

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