
no importa lo varonil que se sea o se parezca, una correa siempre es una correa, y su única finalidad es llevarte por ella. dirigirte. conducirte hacia donde debes ir, no hacia donde quieres ir. cuando llevas un collar y una correa, tu voluntad no importa. nada de lo que deseas tiene importancia. no eres dueño de tu destino. el que lleva la correa es quien dice por donde ir, por donde llevarte. y como ocurre cuando conduces a un animal, si te desvías, con un simple tirón de la cadena, vuelves a la dirección correcta. no hay desvíos, no hay distracciones. sencillamente sigues hacia donde debes ir que no es sino al sitio donde tu Amo quiere que vayas.

Deja un comentario