
ponerse cosas encima sirve casi siempre para ocultar cosas. a veces desprenderse de los añadidos deja al descubierto la más cruda realidad. sin cuero, sin latex, sin botas, sin ningún símbolo externo salvo un simple collar. es suficiente. un collar siempre es suficiente. ponerlo transforma al inferior, lo coloca en el lugar adecuado, activa su sumisión. tras el collar viene la obediencia, aceptar tu lugar, tu destino. lamer los pies del Amo es una muestra de respeto, de adoración. incluso el esclavo ha perdido el bipedismo, aquello que nos hace humanos. ha bajado en la escala de los seres. y todo solo con un collar.

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