
no saber lo que viene, no saber lo que se aproxima o lo que van a hacer contigo produce una situación de indefensión y ansiedad que, en un contexto de una sesión, no hace sino aumentar el erotismo y las excitación. la privación de la vista, algo tan sencillo como eso, produce un fuerte efecto en el sumiso. si además está atado la indefensión aumenta y pierdes el control. al final se trata de eso, de un intercambio de control en el que el inferior lo pierde y el Superior lo gana. saber que no puedes hacer nada para evitar lo que quieran hacer contigo es una experiencia de abandono y de entrega que no se consigue en ningún otro ámbito.

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