
a veces la práctica, lo puramente sexual, junto con la estética, se solapan a veces sin darse cuenta, o conscientemente. a veces el dolor y la incomodidad son el germen de la creación y de lo estéticamente hermoso. porque lo que no saben muchos vanillas, si no todos, es que ese dolor no es un pozo sin fondo, sino que es algo creativo, algo que produce un resultado. te transforma por dentro y eso puede llegar a exteriroizarse de una forma que ellos no comprenden. cuando terminas una sesión intensa puede que te sientas como tras un entrenamiento intenso o incluso tras una meditación profunda. no es solo algo meramente físico, es algo catártico. y lo catártico es, en el fondo, hermoso.

Deja un comentario