
la primera impresión que le ha dado al objeto al mirar esta foto es la de paz y tranquilidad. es cierto que es una proyección, y es cierto que se pueden ver otras muchas cosas, dependiendo del estado en el que se encuentre uno. puede imaginar que el inferior ha sido atado recientemente y que está intentando liberarse, agitándose y revolviéndose, probando las cuerdas como dicen algunos relatos. algunos pueden hasta intentar oír sus gemidos tras la mordaza o la inquietud al no poder ver nada. incluso podemos pensar su desesperación ante esa erección involuntaria que puede estar produciendo un profundo dolor. sin embargo el objeto está un paso más allá, porque en su mente está en el momento en que ha aceptado que no puede hacer nada, que es completamente dependiente, que está completamente indefenso. ha aceptado su destino y ahora, junto con la presión de las cuerdas, la mordaza y la venda, lo único que siente es paz y tranquilidad.

Deja un comentario