
en las luchas medievales la armadura te protegía frente al enemigo, pero si tenías la desgracia de ser derribado del caballo o caías a un río, posiblemente se convertía en todo un estorbo para poder seguir adelante y fuera la causa de tu perdición. algo parecido ocurre con las armaduras modernas en el bdsm. el cuero es esa armadura y constituye una protección. para los fetichistas además, cuanto más mejor: botas, guantes, chaqueta, chaleco, pantalones, etc. entre los Dominantes ese cuero es su carta de presentación y, como hemos dicho en muchas ocasiones, un amplificador del poder que emana de Ellos. sin embargo si lo unimos al bondage como en la FdD de hoy, puede llegar a convertirse en un agravante de la situación ya que con los guantes es más difícil manipular los nudos, con el cuerpo la movilidad se reduce aún más, y entonces pasa lo mismo que con las armaduras medievales, aquello que servía para protegerte se convierte en tu prisión, en una prisión que llevas contigo vayas donde vayas y que hace aún más difícil, si no imposible, liberarte.

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