
así, de entrada y a primera vista, estamos ante un Amo de la Vieja Guardia, un lederón en su mazmorra. algo que suelen olvidar los vanilla es que la esclavitud en el bdsm es voluntaria. es cierto que se puede llegar a un punto en el que la dinámica puede obviar ese hecho. ningún esclavo que sea realmente esclavo es «obligado» a entrar en una jaula o a llevar un collar. porque un buen Amo sabe como abrir la puerta y dejarla abierta para permitir que el inferior entre, así como crear las condiciones necesarias para que eso ocurra. en el fondo es como una cacería cuidadosamente preparada. se pone el cebo, se prepara la trampa y se espera a la presa. si te adelantas corres el riesgo de cerrar demasiado pronto. si no tienes paciencia puedes perder la ocasión, pero si sabes aguardar, entonces tendrás tu premio que no es otro que un esclavo que ya no podrá vivir en libertad nunca más.

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