
los sumisos no tienen que hablar, solo obedecer. muchos Amos han establecido la norma de no hablar a menos que se le pregunte, y que se estrictamente necesario. también es el caso del objeto. el Dueño así ha ordenado. en un mundo ideal el objeto iría por ahí como los dos esclavos de la foto, amordazado. no puede hacerlo porque socialmente traería problemas pero nada ni nadie impide que en casa estás así. en el fondo no deja de ser una redundancia porque, incluso sin mordaza, los inferiores deben obedecer la orden de no hablar, pero como el Dueño dice, le excita ver al objeto con la mordaza.

Deja un comentario