
el arte japonés de atar se llama shibari. es un auténtico arte fruto de la imposibilidad de tener cárceles de piedra debido a los terremotos que asolan la zona. la mejor forma de tener a alguien inmovilizado es con cuerdas. eso llevó al desarrollo de ese arte que ahora, con el bdsm, se ha convertido en un auténtico fetiche. no solo se trata de hacer los nudos estéticamente atractivos, sino de resaltar la belleza y el cuerpo del o la modelo. además se trata de convertir la propia postura en una forma de tortura. las torciones llevan a colocar a los sumisos en posiciones imposibles, porque los modelos tienen que ser sumisos. poco Amos conoce el objeto que estarían dispuestos a ser colgados de esta manera.

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