
hay un fetiche que se ha extendido como la pólvora en los últimos años y que afecta tanto al mundo hetero como al bdsm gay: la castidad. lo más sorprendente es que ha trascendido todas las fronteras de las orientaciones. es como si los varones sumisos y los Amos y las Amas hubieran estado esperando hace tiempo una herramienta como esa. intuye el objeto que tiene que ver precisamente con las construcción social de la masculinidad. al gozar socialmente de todos los privilegios a nivel sexual, al menos ideáticamente, la utilización de la castidad en ellos es algo mucho más impactante, efectivo y radical. por eso tal vez se ha convertido en una herramienta tan efectiva para controlar a los inferiores. la realidad es que está tan extendida que es muy probable que alguien que está cerca de ti, esté enjaulado.

Deja un comentario