
no importa el dolor, porque entre nosotros placer y dolor son intercambiables. de hecho a través de una se llega al otro, y el sumiso lo sabe, por eso tiene esa actitud de entrega y sumisión. no es solo que el Amo esté torturando los pezones sino que se nota que lleva la iniciativa en el beso. está tomando posesión de su esclavo y él no puede hacer nada. su collar lo deja claro. aquí hay ternura pero también control y poder, mucho poder. porque ¿quien dijo que la ternura no es, en el fondo, otra forma de poder?

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