
a veces sobran las palabras, no son necesarias. puede ser porque no haya nada que decir, porque todo esté dicho o porque no hay más que hablar. algunos Amos y Dominantes tienen esa capacidad, la de dejarte en silencio especialmente si eres un sumiso o un inferior. su mera presencia lo dice todo, no hay nada que añadir, solo obedecer. es como un efecto mágico que además influye no solo en los sumisos sino en la gente vanilla también. supone el objeto que, ante Ellos, todos nos sentimos inferiores, sometidos a su voluntad. algunos lo llaman carisma, otros seguridad, autoestima, liderazgo. realmente las palabras no importan. lo importante son los efectos que producen entre los que les rodean. el objeto sabe de sobra que no será nunca uno de ellos, primero porque su naturaleza es otra y segundo porque su entrenamiento ha cerrado esa posibilidad. ante estos Amos tan Superiores el objeto solo puede callar y obedecer.

Deja un comentario