
la mayoría de los inferiores soñamos con un Amo perfecto, que curiosamente suele tener la apariencia de un actor porno de las primeras películas del bdsm que vimos. suelen ser cachas, atractivos, bien dotados, con un armario lleno de cuero y latex, con una mazmorra y ricos. vamos un señor grey cualquiera. luego nos lo imaginamos entrando en el local y llamándonos con uno de sus dedos enguantados para que nos pusiéramos a sus pies tras lo que nos llevaría a su casa para una noche de folleteo sin precedentes y que durará el resto de nuestra vida.
pues no. los mitos del amor romántico también pueden estar presentes en el bdsm. aquel Amo cachas resulta que es pasivo y tiene mucha pluma, este pequeño tiene un carácter terrible, aquel que es cachas, masculino y alto roza la violación en sus relaciones… y así podría seguir con un largo etcétera. si, los Amos sudan, les huele el ambiente y lloran. y así, los sumisos pueden ser grandes, fuertes y gestionar millones de euros en su trabajo. lo que se aplica al porno hetero también puede decirse del bdsm. hay que evitar que los árboles no nos dejen ver el bosque.

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