
hay posturas y posiciones que hacen daño de por sí, y que ese daño se va haciendo cada vez más intenso a medida que se perpetuan en el tiempo. eso es válido para la política de la filosofía, los negocios, la vida cotidiana y el bdsm, por supuesto, especialmente en el bondage. hay que estar muy atentos a estas posturas porque aunque a priori son seguras, no cortan la circulación, hay escaso peligro de accidente; si se mantienen mucho tiempo van causando daño interno, a nivel muscular. o tal vez sea esa nuestra intención, causar un daño controlado para evitar un mal mayor. las metáforas son gratis y están a la orden del día.

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