
la tensión es una herramienta de entrenamiento muy potente. de hecho el entrenamiento bdsm no es más que una sucesión de tensión y relajación, de formar y calmar, de apretar y reducir, de empujar y de detener. usando un simil clásico, entrenar a un esclavo es como llevar una cuádriga con dos caballos. el Dominante tiene las riendas y debe saber cuando frenar y cuando azuzar a los caballos, cuando dirigirlos hacia un lado, cuando galopar y cuando ir al trote. en el fondo es todo un arte. y poner a un esclavo en esta situación es forzar su cuerpo hasta llevarlo al punto cercano a la ruptura. entonces es el momento de reducir la tensión y el inferior agradecerá al Superior que lo libere, olvidando que precisamente fue Él quien lo puso ahí. la devoción y la sumisión irán creciendo en su interior y poco a poco irán destruyendo su ego, convirtiendo el orgullo en dependencia, la altanería en obediencia, y la voluntad en sumisión.

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