
en determinadas ocasiones al objeto le asalta una palabra en referencia a los inferiores: patéticos, cuya definición es que es despreciable por sus cualidades negativas. sin embargo otra acepción dice que denota gran angustia o padecimiento, capaces de conmover profundamente y agitar el ánimo con fuerza. esta dualidad se da en los inferiores, en los sumisos, especialmente en situaciones de humillación. ver a un sumiso como este metido en un baño siendo orinado por todos los que pasan por allí es la arlo. la humillación, como hemos dicho en muchas ocasiones, es el alimento de un sumiso, de un esclavo. sin la humillación frecuente el esclavo se cree superior, porque el ego aprovecha eso para aparecer y ganar terreno. en un entrenamiento serio la humillación de un esclavo debe ser sistemática, consistente, constante. sin este elementos corremos el peligro de perdernos.

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