
admitir un fetiche es arriesgarse. en el fondo es otra salida del armario, la segunda en el caso de los Amos y esclavos gays, la primera en el mundo hetero. salir del armario es arriesgarse a recibir rechazo, a que alguien que estaba cerca se aleje, a que te critiquen y haya consecuencias más serias, como perder el trabajo por ejemplo. en el resto de europa el mundo leather está más aceptado, pero en españa seguimos siendo muy conservadores y hasta mojigatos con este tema y no todo el mundo puede despertar leones que luego no podrá alimentar. esa es la triste realidad. entonces nos encontramos en una encrucijada: ser nosotros mismo y soportar la posibilidad del rechazo, o vivir escondidos sin poder expresar libremente lo que somos. es una decisión de cada uno, pero hay caminos intermedios. es posible expresar nuestra sexualidad y nuestras relaciones sin que abiertamente se nos catalogue como lederones. unas botas, una chaqueta, una pequeña cadena o incluso una muñequera pueden ser formas de que otros nos identifiquen si están en nuestro mismo contexto simbólico. este blog está lleno de ejemplos de ese estilo. porque en el fondo, tiene su morbo seguir estando en las catacumbas y disfrutar cuando un compañero de trabajo poner a parir a esos pervertidos sadomasoquistas sin saber que tiene uno al lado.

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