
el objeto no conoce a muchos Amos. tal vez si ha tenido contacto con más inferiores. sin embargo siempre se ha sentido miembro de una comunidad, de un grupo con las que comparte creencias, rituales, símbolos, prácticas. esa fue una de las cosas que más atrajo al objeto al principio, el sentido de pertenencia a una comunidad. los lazos que se establecen entre Amo y esclavo son potentes y profundos. basta un recorrido por las redes para darse cuenta de que eso se extiende a grupos de amigos y conocidos que se encuentran para compartir sus fetiches. en los últimos tiempos se ha extendido por europa los encuentros «social», que consiste en gente que queda en algún sitio, vestidos de cuero o latex, pero no en plan fiesta sino para socializar, para conocerse y para compartir juntos un rato. es como tomarse un café con un amigo pero con un grupo más grande y teniendo como vínculo ese fetiche. así los vínculos se estrechan y se puede conocer y hablar, algo que no siempre es posible en una fiesta.

Deja un comentario