
atar es un arte, y necesita aprenderse y ser practicado. las cuerdas deben abrazar al sumiso sin ahogarlo, restringirlo sin dañarlo, controlarlo sin posibilidad de liberación. el Dueño siempre recuerda una reacción involuntaria del objeto cuando lo está atando. esto respira profundamente y se relaja. entonces el Dueño sabe que el objeto está en subspace y que ha dejado atrás todo y está centrado en las ataduras. el objeto no era consciente de esa reacción hasta que se lo dijo al objeto, y a partir de ese momento ambos esperan a que se produzca. entonces es cuando comienza la sesión y ocurre siempre al principio, cuando el Dueño pone los brazos del objeto a su espalda y hace el primer lazo. entonces el objeto suspira y todo comienza.

Deja un comentario