
la indefensión es la sensación más deseada y añorada por un inferior. paralela al servicio, la vivencia de que estás en manos del Dominante y que Él puede hacer contigo lo que quiera es extremadamente liberador. es una de las múltiples paradojas del bdsm. cuando eres dejado de esta forma tu mente inferior comienza a funcionar sin control. la imaginación comienza a torturarte en previsión de lo que puede pasar. estar privado de los sentidos no ayuda en absoluto. privado de los estímulos externos la mente se vuelve hacia dentro. y el cuerpo reacciona, empalmando el apéndice que debería estar encerrado en una jaula de castidad. para el objeto sería muy vergonzante encontrarse en esa situación que estuviera empalmado delante del Dueño. se moriría de vergüenza, pero tal vez eso sea parte de la tortura: no poder evitar las reacciones del cuerpo, volverse incontrolable, saber que no debes hacer algo pero no poder evitar que ocurra. además no puedes justificarte, ni pedir perdón. estás así y eso es inadmisible para muchos Amos.

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