
el sentimiento más propio de un inferior es la soledad y la incomprensión. pocos que no sean sumisos pueden llegar a entender la angustia que vive un esclavo natural cuando se ve obligado diariamente a tomar decisiones, a elegir, a vivir como si fuera una persona libre. es algo demoledor que afecta a su mente y acaba pasándole factura, tarde o temprano. por supuesto al principio no puede darle nombre a su malestar y la primera impresión y reacción es que algo va mal en él, que hay algo que no funciona. si tiene suerte y encuentra blogs, páginas o libros de otros inferiores puede que empiece a darle nombre a lo que siente, forma a ese malestar. los más afortunados son encontrados por un Amo que sabe lo que se hace y entonces le pone las cadenas. ese símbolo de control y sumisión se convierte en su tabla de salvación. cuando el Amo asume la responsabilidad y el esclavo solo tienen que obedecer, dejando de elegir, es como cuando se produce una manifestación divina. todo cobra sentido. el inferior descubre que nació para estar en una posición en este mundo: bajo las botas de su Amo, que se debe a Él y que mientras más obedezca, más feliz será. todos tenemos un lugar en el universo, y sabemos cuál es el de todo sumiso.

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