
la vida es una sorpresa. no sabemos lo que nos podemos encontrar tras la próxima esquina. tal vez sea ese Amo encuerado que pueda entrenarnos, quitarnos todo lo accesorio que se ha ido añadiendo como capas de una cebolla y llegar al núcleo que está ahí esperando ser descubierto. para muchos inferiores eso no ha llegado y muchos también parecen haber perdido la esperanza de que llegue. pero eso es algo que nunca se debe perder. de hecho el objeto había abandonado la posibilidad de una vida en sumisión cuando llegó el Dueño y lo encontró. a veces tu salvador aparece en el lugar menos esperado, de la forma más insospechada. lo único que tenemos que hacer es mantener la esperanza y prepararnos para cuando ese momento llegue.

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