
la humillación es una hidra de muchas cabezas. de hecho tiene tantas como sumisos hay en el mundo bdsm. esta pluralidad viene dada por el hecho de que lo que para uno es humillante para otro puede no serlo, o incluso lo que fue en un momento dado, ya no lo es. la real academia define la humillación como abatir el orgullo y altivez de alguien, pero también herir el amor propio o la dignidad de alguien. al objeto le parece que la primera acepción tiene algo de positivo, de control del ego. el orgullo no parece ser una cualidad que tenga connotaciones positivas. sin embargo la segunda definición parece que tiene connotaciones negativas, al menos si se aplica a lo seres humanos. pero ¿qué pasa si lo aplicamos a un inferior? a la vista del objeto un inferior no debe tener orgullo, altivez, y desde luego tampoco amor propio o dignidad. esto no significa que no tenga valor, justo al contrario. son la ausencia de estos elementos lo que da valor a un esclavo, a un inferior, como sabe cualquier Dueño natural que esté buscando a uno. la altivez y el orgullo son pecados capitales en un esclavo, y por eso la humillación se convierte en una práctica necesaria, imprescindible para su desarrollo en cualquier entrenamiento. de hecho nunca se debe bajar la guardia y siempre se deben buscar formas más profundas y refinadas de humillar. es el único camino para que todo inferior desarrolle plenamente su potencial.

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