
deshumanizar a alguien es el proceso más radical de la humillación. perder el rostro, perder el habla, perder la capacidad de usar las manos, son pasos hacia un estado de sumisión absoluta. creer que eso no tiene efectos psicológicos es un sinsentido. por eso es tan demoledor cuando, una vez cubierto de latex y amordazado, se enfrenta al gimp a su propia imagen en un espejo. es como si la realidad, la nueva realidad, tomara forma y se hiciera real. la mordaza no es más que una formalidad, algo estético porque normalmente los gimps quedan sin habla cuando entran en ese estado. esto es lo más cercano a como se siente el objeto. esta imagen podría ser él mismo, podría ser el objeto controlado por el Dueño, puesto bajo sus botas, a punto de servirle.

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