
el bdsm no tiene que ver la fuerza física, con los músculos, con lo que puedas levantar de pesas. es cierto que es algo muy físico y que Amos y esclavos pasan mucho tiempo en el gimnasio cuidando de sus cuerpos. pero eso solo es el envoltorio. y aunque hay mucha gente que juzga el libro por su portada y los publicistas buscan atraer a posibles lectores con éstas, la realidad es que lo importante está, como suele ocurrir, oculto a los ojos. esto también es aplicable al bdsm y podemos juzgar mal lo que estamos viendo. un tío musculoso, con pinta de Amo, puede realmente ser el sumiso más cerdo que te haya encontrado. y alguien aparentemente apocado, pequeño es incluso tímido, ser el Amo más radical con el que te hayas cruzado y que te lleve hasta las puertas del placer más absoluto. de todas formas juzgar es una de las peores manifestaciones del ego, porque en muchas ocasiones nos lleva a tomar decisiones equivocadas. un buen esclavo, y un buen Amo, se caracterizan por tener un buen criterio, o intentarlo al menos, porque no todos los Dominantes merecen que les limpien sus botas.

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