no hay acto más humillante, y significativo, que lamer las botas del Amo. besarlas y lamerlas es un acto de devoción, de sumisión, de entrega. pero hay una parte que lamerla es un profundo acto de humillación: la suela. cuando un esclavo la lame no está tanto diciendo que se somete al Amo sino está reconociendo que es lo más bajo, lo más ínfimo, lo último en la vida del Amo. no hay ningún beneficio en que la suela del Amo esté limpia, se va a ensuciar enseguida, no así con la parte del empeine, cuyo brillo es indicativo de la eficiencia y eficacia de sus sumisos. lamer la suela de una bota no tiene ninguna aplicación práctica, salvo mostrar eso, que el inferior es más inferior que las propias bota que lleva el Amo.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

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