
hay inferiores que han cruzado un límite, una barrera, que están acostumbrados a llevar a su cuerpo al extremo. su ego ha desaparecido y viven exclusivamente para el placer, pero un placer que cada vez se les hace más lejano y distante. lo que hace que lo busquen desesperadamente. son yonquis de la adrenalina y de los orgasmos, pero igual que esos días en los que no paras de masturbarte llega el momento en que no sientes nada cuando te corres, aquí es igual. alguien podría decir que son los mejores esclavos pero no es así porque ha llegado a un punto de descontrol e insatisfacción casi permanente y ahí está la clave del bdsm, en el control.

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