hay imágenes inequívocas, expresivas por sí mismas, inconfundibles… como la de hoy. nadie corre el riesgo de malinterpretarlas: efectivamente es una escena fetichista. en ningún otro contexto unas botas y el cuero se pueden combinar de esta manera. dos personas, vistiendo ambas cosas, se tocan, juegan, se restriegan y se regodean en un material aparentemente inocuo, pero que un fetichista carga de energía sexual, de excitación, y si además la va el bdsm, de poder y sumisión, de control y obediencia. desde luego no estamos ante una situación normal. aquí hay fetichistas presentes y el objeto sólo puede sentir envidia.
diario de un objeto
este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

Deja un comentario