diario de un objeto

nueva casa de diario de un esclavo


reprogramación VI

de nuevo pensó si habría cometido un error. intentó tragar parte de la saliva que la mordaza le obligaba a producir. aunque la tenía muy adentro, estaba babeando como un niño. se agitó un poco, intentando situarse mejor, pero estaba colgado boca abajo, con las piernas muy abiertas colgadas de sendas cuerdas. las manos las tenía atadas a la espalda y colgaba del techo. sentía gotas de sudor cubriendo su cuerpo. llevaba un buen rato allí, así, colgado.
de pronto las vió, de nuevo, aquellas botas. ahora Él sólo las llevaba puestas, sin nada más. su cuerpo brillaba también por el sudor. llevaban follando mucho tiempo, desde que habían llegado del bar; tanto que había perdido la noción del tiempo. lo había usado de muchas maneras y ahora estaba allí, indefenso.
-¿Estás cómodo?- preguntó, a lo que sólo pudo responder con un gruñido.
notaba el culo expuesto y abierto. cuando Él se puso detrás notó el gélido tacto de un lubricante, una consideración por su parte que no había tenido en otras ocasiones. la embestida fue brutal, sin compasión, ayudado por el vaivén que producía el estar colgado. no pudo evita un gesto de dolor y un gemido que fue ahogado por la mordaza. le folló despiadadamente, a veces empujándolo y a veces quedándose quieto para moverlo hacia El. pronto empezó a llorar pero a la vez notaba su polla a punto de explotar. no le habían dejado vaciarse desde que llegaron a la casa. 
las embestidas siguieron mientras gemía de dolor y de placer. de vez en cuando agachaba la cabeza para mirar esas botas con las que le estaba follando, mientras mordía la mordaza y babeaba más saliva.
también oía sus gemidos de placer. lo estaba pasando muy bien y eso le produjo una extraña sensación de satisfacción. entonces sintió su mano sobre su polla. eso produjo un escalofrío que recorrió todo su cuerpo. sabía que no podría aguantar mucho, realmente no podía aguantar nada. bastaron dos movimientos para que explotara gimiendo y gritando mientras se convulsionaba. no fue hasta después cuando se dio cuenta que El se había corrido también dentro de su culo, aprovechando sus estertores.
(continuará)


Deja un comentario

diario de un objeto

este es el nuevo espacio de diariodeunobjeto, que antes fue diariodeunesclavo. debido a diferentes circunstancias hemos tenido que mudarnos de servidor pero esperamos que este sea definitivo, al menos durante algún tiempo.

Newsletter

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar