mi AMO ya no es mi AMO, y no porque me haya condenado a la libertad o haya pasado algo extraño sino porque a partir de ahora desea que le llame «mi Dueño» y que utilice ese término para referirme a El. tiene varios títulos: Amo, Dueño, Señor, Maestro; y cada uno resalta una dimensión concreta de la relación D/s. al utilizar mi Dueño, estoy indicando más la condición de propiedad de este esclavo, que es además, la que más agrada a mi Amo.
hasta ahora lo llamaba Amo, ahora lo llamaré mi Dueño, y cada vez que lo haga no solo manifestaré y expresaré lo que soy, sino que profundizaré en ese sentido. el proceso de «deshumanización», por tanto, avanza a buen ritmo y eso agrada a este perro. una relación D/s también evoluciona y cambia con el tiempo, en un sentido o en otro. afirmar lo contrario es creer que estamos muertos, y de una cosa estoy seguro: estoy viviendo la vida plenamente.
hasta ahora lo llamaba Amo, ahora lo llamaré mi Dueño, y cada vez que lo haga no solo manifestaré y expresaré lo que soy, sino que profundizaré en ese sentido. el proceso de «deshumanización», por tanto, avanza a buen ritmo y eso agrada a este perro. una relación D/s también evoluciona y cambia con el tiempo, en un sentido o en otro. afirmar lo contrario es creer que estamos muertos, y de una cosa estoy seguro: estoy viviendo la vida plenamente.

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