hay una postura que te situa más abajo que el ponerte de rodillas, es cuando asumes la posición de un perro, a cuatro patas. la sumisión, igual que la dominación, tiene graods, y estos grados se manifiestan y expresan con las posturas del Amo y el esclavo. hay toda una comunicación no verbal, producida por el cuerpo y por las acciones. a veces es posible incluso no pronuciar palabra.
a medida que el conocimiento de ambos aumenta, la comunicación también, y las palabras disminuyen. cuando la sumisión se hace más profunda la mordaza puede ser casi permanente. el esclavo responde a las indicaciones del Amo, como un perro entrenado a las señales de su Amo y Dueño.


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